El Mito de Cthulhu

 

Luis Santiago Rubín de Celis

“Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn.”

“En su casa en R’lyeh el fallecido Cthulhu espera soñando.”

Arquitectura ciclópea, horrores cósmicos y criaturas inimaginables que tan solo verlas vuelve loco a quien lo hace; bienvenidos al Mito de Cthulhu.

Howard Phillips Lovecraft vivió a principios del siglo XX en Nueva Inglaterra, y como muchos autores y artistas no obtuvo fama ni pudo vivir cómodamente de su obra. Sin embargo se ha convertido en una de las influencias fundamentales de la literatura de horror moderna.

La característica principal de la obra de Lovecraft es el enfrentamiento de lo humano contra aquello que es completamente impensable, las entidades que aparecen en su mitología —porque construyó una mitología casi completa para sus historias—, las cuales están todas conectadas de cierta manera entre sí, son tan abominablemente incomprensibles para la mente humana que el mero hecho de intentarlo lleva a la locura y muchas veces la muerte de aquel que lo intenta. La obra de Lovecraft no es optimista, en la mayoría de las historias sus protagonistas se encontrarán con que el horror al que se están enfrentando no tiene escapatoria, lo más que se puede hacer es retrasar lo inevitable. Las hormigas son para los humanos lo que los humanos son para los horrores de Lovecraft, éste es un hecho inmutable y partiendo de su entendimiento sus relatos obtienen poder: un fantasma o una posesión demoníaca pueden dar miedo pero son al final de todo antagonistas que pueden ser derrotados, una inteligencia tan incomprensiblemente antigua y malévola, de la cual un solo pensamiento podría destruir un ser humano es una especie de horror muy diferente.

Los periodos de la obra de Lovecraft pueden dividirse en dos fases. La primera, llamada el Ciclo de Sueños habla de un mundo completamente distinto al que solo se puede acceder soñando. Y aunque esto pueda sonar a cuento de hadas rápidamente uno se puede dar cuenta que no por ser un mundo que existe en la dimensión onírica deja de ser igual o incluso más terrorífico que el mundo real.

Su segundo ciclo e indudablemente el más popular es el denominado Mito de Cthulhu —entidad que curiosamente solo aparece una o dos veces en todo el ciclo— y trata principalmente sobre horrores cósmicos y extraños, que desafían la cordura. Cuando se habla de Lovecraft o se utiliza la palabra lovecraftiano para describir algo se refiere a esta etapa de su obra, caracterizada por un horror primordial a aquello que no conocemos y que puede haceros daño.

En La llamada de Cthulhu un investigador comienza a hilar una serie de eventos extraños que lo llevan a descubrir un culto que existe desde el comienzo de la raza humana y cuyo objetivo es liberar a la abominación (Cthulhu) de su prisión en la ciudad hundida y maldita de R’lyeh. Es esta una criatura que aun estando presa hace sentir su influencia maligna en los sueños de cientos de personas alrededor del mundo y que una vez liberada podría destruirlo todo.

La Sombra Sobre Innsmouth habla de un pequeño pueblo en Massachusets, el cual las personas de las ciudades cercanas de Arkham y Providence evitan debido a la extraña apariencia y forma de comportarse de sus habitantes. Un joven estudiante acaba en el pueblo mientras realiza un tour de pueblos antiguos y descubre los terribles pactos que la gente de ese pueblo ha hecho con criaturas con las que nadie debería tratar.

Los Sueños en la Casa de la Bruja, en mi opinión una de sus historias más aterradoras y que definitivamente vale la pena, habla de un estudiante de matemáticas que se obsesiona con la geometría no euclidiana, y su obsesión por formas y ángulos irreales lo hace buscar la casa de una bruja sentenciada a muerte hace siglos, una bruja que durante su juicio habló de formas y conceptos matemáticos que no pudo haber conocido en su época.

En la Noche de los Tiempos habla de criaturas que se apoderan del cuerpo de la gente para aprender sobre la vida humana, mientras ellos se apoderan de los cuerpos, incluso por periodos de años, la mente del anfitrión es transferida a la de una de estas criaturas, y se les permite vivir en su sociedad como invitados por un tiempo, con acceso a todo el conocimiento que han obtenido.

No todas las historias de Lovecraft acaban de forma desesperanzada. El Horror de Dunwich, una de sus historias más famosas que trata con invocaciones demoníacas a seres de otros mundos y los horrores que son capaces de infligir, así como El Caso de Charles Dexter Ward,  cuyo tema principal es la corrupción gradual pero inevitable de un joven que comienza a estudiar las obras prohibidas de magia negra, cuentan con protagonistas que logran conservar su sanidad y su valor para hacer frente a las abominaciones y horrores que los amenazan.

Más allá de las historias en sí mismas, una de las características de la obra de Lovecraft  más interesantes es la intertextualidad de sus textos, el hecho de que cada historia esté vinculada a otra ya sea por mención o analogía, y que puedan ser tanto obras del mismo Lovecraft como de otros autores como Poe y Lord Dunsany. La obra que mayor uso hace de este recurso es “En las Montañas de la Locura”, una de las obras más largas de Lovecraft y en donde logra vincular la mayoría de sus historias anteriores junto a obras de Poe y Arthur Machen y que es una de las pocas en donde las entidades antagonistas no son inherentemente malévolas.

Para concluir, no queda más que mencionar que la obra de Lovecraft, en especial su Mito de Cthulhu, ha sido una enorme influencia en el género, pues logró mezclar elementos de ciencia ficción y utilizó los descubrimientos científicos de su época para evocar la fragilidad e insignificancia de la humanidad cuando es enfrentada a algo totalmente ajeno a sí misma. Definitivamente es necesario leer a Lovecraft para cualquiera que le guste la literatura de horror, o simplemente quiera intentar algo diferente.

Datos curiosos:

La ciudad ficticia de Arkham en donde se desarrolla gran parte de las historias de Lovecraft fue la inspiración del Asilo Arkham en los comics de Batman.

La figura de Cthulhu es tan popular que ha tenido su propio episodio de South Park así como varios videojuegos centrados en él.

Entre los videojuegos con marcadas influencias Lovecraftianas están Mass Effect, Amnesia, Dead Space, Quake, la franquicia de Warcraft y The Elder Scrolls: Skyrim.