El Rock y la Guerra Fría: el sonido del fin de los tiempos

Jimi Hendrix en el Festival Woodstock, 1969.

Por Carlos Manuel Aguilar Macías

La Segunda Guerra Mundial dejó grandes secuelas en el mundo. Para muchas ciudades europeas y asiáticas, el fin del conflicto significó una ardua tarea de reconstrucción y, sobre todo, un nuevo comienzo para una sociedad incompleta, reducida, en la que faltaban los muchos civiles y combatientes que perdieron la vida. Pero, ¿cómo fue el sistema en el cual se dio ésta reconstrucción y qué factores sociales y políticos jugaron un papel importante? En el presente artículo se expondrán algunos casos relevantes de la reacción del ámbito musical ante el mundo en el periodo de posguerra, breve temporada que sirvió de telón a otra: la Guerra Fría.

Es bien sabido que la música rock jugó un papel cultural muy importante en la segunda mitad del siglo XX. Éste género musical marcó a más de una generación de jóvenes permitiéndoles expresar sentimientos e inconformidades, aunque esto a menudo era juzgado como rebeldía por parte de las generaciones anteriores. Corría, pues, el año de 1965 cuando Pete Townshend, guitarrista del grupo británico The Who, escribió un himno de la juventud llamado “My generation”. Éste tema era una crítica al rechazo que existía hacia la juventud rebelde, con Roger Daltrey cantando “la gente trata de hacernos caer sólo porque nos movemos” y “¿por qué no simplemente desaparecen? Y no traten de entender lo que decimos”.

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The Who en el Monterey Pop Festival, California en 1967

La Guerra Fría fue un periodo histórico iniciado en agosto de 1945, al concluirse la Segunda Guerra Mundial, cuando el ejército estadounidense arrojó las primeras bombas atómicas en las ciudades japonesas Hiroshima y Nagasaki. Es cierto que se terminó con las hostilidades, pero también se abrió la “caja de Pandora”, ya que todos sabían que quien tuviera acceso a este arsenal podría controlar o acabar el mundo. Esto marcó el inicio de fuertes tensiones que duraron casi 50 años entre los Estados Unidos y lo que fue la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

¿Qué tiene que ver la Guerra Fría con el Rock? La respuesta es que las formas de arte popular son un reflejo de las sociedades en donde se generan. Dentro del miedo a una posible Guerra Nuclear, la carrera armamentista y espacial, el ejercicio de derechos sociales, conflictos de discriminación, entre otras situaciones, la música rock comenzó a tomar fuerza, profesando ideas de paz y rebeldía.

Es así como algunas bandas de rock ejercieron gran influencia en el mundo occidental durante los años 60. El ejemplo más claro es The Beatles, con canciones como “Revolution”, la cual hace énfasis a una revolución sin el uso de la violencia. En años posteriores a The Beatles, nacieron canciones como “Give peace a chance”, escrita por John Lennon, así como la mundialmente conocida “Imagine”. Sin embargo, todavía reunidos, The Bealtes causaron polémica en 1968 con una canción llamada “Back in the U.S.S.R.” (“De vuelta en la Unión Soviética”), la que muchos consideraron como una canción pro-kremlin.

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Ilustración del single “Back in the U.S.S.R.” de la banda británica The Beatles.

La Guerra de Vietnam

Las tensiones entre los Estados Unidos y la Unión Soviética se hicieron cada vez más grandes, en especial por la crisis de los misiles en Cuba (1962) y el incidente en el Golfo de Tonkín (1964), en el cual Estados Unidos simuló un ataque por parte de Vietnam del Norte. Ésta operación fue usada como pretexto para que los Estados Unidos entraran directamente en la guerra y el presidente Lyndon B. Johnson solicitó al Congreso estadounidense el envío de una gran cantidad de tropas a combatir al país asiático. Ésto, sin dudar, causó un gran malestar social en el mundo occidental ya que muchos jóvenes fueron enviados a pelear.

La guerra de Vietnam es conocida por ser una de las más polémicas y sanguinarias de la historia. Ante esto, el rock respondió rápidamente con enormes protestas como por ejemplo el llamado “Verano del Amor” en el área de San Francisco en 1967, comenzando el auge de la contracultura denominada “hippie”. Además de éste, en agosto de 1969 se llevó a cabo el Festival de Woodstock, Nueva York, denominado “Three days of peace and music” (“Tres días de paz y música”). En este festival participó una gran cantidad de artistas de la escena rock, entre ellos el guitarrista Jimi Hendrix, quien interpretó con su guitarra eléctrica una versión psicodélica del himno nacional estadounidense en señal de protesta.

El año 1969 fue un año muy interesante en cuanto a protesta musical, ya que en este año se escribieron canciones de insurrección que pasaron a la historia. Un primer ejemplo es la canción de la banda Creedence Clearwater Revival, “Fortunate son” (“Hijo afortunado”). El vocalista y autor, John Fogerty, declaró a la revista Rolling Stone que la canción narra los pensamientos de un joven siendo reclutado para combatir en la Guerra de Vietnam: “No soy yo, no soy yo. No soy hijo del Senador, un afortunado no soy. […] Oh, ellos te mandan a la guerra, Señor. Y cuando preguntas “¿cuánto debemos dar?”, ellos te responden “¡Mas! ¡Más! ¡Más!”. Además, en esta canción Fogerty critica la falta del supuesto compromiso patriótico hacia la Guerra de Vietnam que mostraban los hijos de políticos y personas poderosas en los Estados Unidos.

Otro ejemplo de la música de protesta que se desató es el material escrito por Bob Dylan (quien por cierto fue nombrado ganador del Premio Nobel de Literatura 2016 “por haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición americana de la canción”). Una de sus canciones más conocidas, titulada “Blowin’ In The Wind” dice: “¿Cuántos oídos debe tener un hombre para que pueda escuchar a la gente llorar? […] y ¿Cuántas muertes llevarán antes de que sepa que mucha gente ha muerto ya? La respuesta, mi amigo, está soplando en el viento”. Esto sin duda es otra crítica hacia los líderes políticos que enviaban a sus jóvenes a combatir.

Como tercer ejemplo de los himnos anti-guerra creados en 1969, está la canción “Gimme shelter” de la banda inglesa The Rolling Stones. Escrita y cantada por Mick Jagger, después de una suave introducción de la guitarra de Keith Richards, esta canción dice: “Oh, una tormenta está amenazando mi vida hoy.  Si no consigo refugio me voy a desvanecer. Guerra, niños, está a un tiro de distancia […] Oh, veo el fuego barriendo nuestra calle hoy, quema como una alfombra de carbón rojo”. Claramente se expone el temor creciente de una Guerra Nuclear, haciendo énfasis en los horrores relatados de Vietnam.

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“La niña del Napalm”. Fotografía tomada por Nick Ut que captura los horrores de la Guerra de Vietnam. Ganadora del Premio Pulitzer 1972.

Finalmente, la guerra en Indochina terminó en abril de 1975. Sin embargo las tensiones entre los Estados Unidos y la Unión Soviética no disminuían a pesar de que las protestas más radicales se dieron a finales de los 60,  y muchos artistas de rock continuaron escribiendo sobre el rechazo a los conflictos suscitados durante la Guerra Fría. El grupo de rock progresivo Pink Floyd fue uno de ellos. Una canción interesante es “Mother”, dentro del álbum “The Wall”, lanzado en 1979. En esta canción, a través de la voz de Roger Waters, el personaje ficticio Floyd Pinkerton (protagonista de la temática del álbum) cuestiona a su madre sobreprotectora: “Madre, ¿crees que arrojarán la bomba? Madre, ¿crees que les gustará esta canción? […] Madre, ¿debería confiar en el gobierno? Madre, ¿me pondrán en la línea de fuego? Madre, ¿realmente estoy muriendo?”. Nuevamente, en esta balada se hace referencia a la guerra y a los intereses del sistema.

            Los años 80 y la caída de la Unión Soviética

Llegaron los años 80, y con ellos la Unión Soviética comenzó a debilitarse. En 1983, la cantante de pop rock alemana “Nena”, lanzó una canción de protesta llamada “99 luftballoons” (“99 globos rojos”). El guitarrista de la banda y autor de la letra, Carlo Karges, a manera de sátira expone a lo largo de la canción una situación ficticia en la que 99 globos rojos pasan a través del Muro de Berlín hacia la Alemania Comunista. Según esta historia, los globos son confundidos por las tropas, quienes lanzan un ataque nuclear apocalíptico.

Como ya mencioné, a medida que avanzaba la década la U.R.S.S. perdía fuerza y se aproximaba a su ocaso. Fue en 1985 cuando Mijaíl Gorbachov se convirtió en el Secretario General del Partido Comunista Ruso, para terminar finalmente como presidente de la Unión Soviética en 1989. Mientras tanto el entonces Presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan,  comenzó a referirse a la Unión Soviética como “el Imperio Malvado”. Sin embargo, a finales de los 80 el comunismo comenzó a colapsar, y la población soviética estaba consciente de ello.

Como parte de una campaña de inclusión de la juventud soviética en el mundo occidental, en agosto de 1989 se llevó a cabo el “Moscow Music Peace Festival”, en el Estadio Olímpico de Moscú. En este festival participaron artistas de rock como Skid Row, Bon Jovi, Scorpions, Mötley Crüe, Ozzy Osbourne, entre otros. Por su parte, el vocalista de la banda Scorpions, Klaus Meine quedó impresionado por el ambiente de cambio que se respiraba en Rusia y dos semanas después escribió la canción “Wind of change”, la cual fue lanzada en 1990. Parte de la letra de esta canción dice: “Una noche de agosto. Soldados pasando, escuchando al viento del cambio”, claramente haciendo referencia al ambiente vivido en el festival mencionado.

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Moscow Music Peace Festival en el Estadio Olímpico de Moscú. Agosto de 1989.

Tres meses después, el 9 de noviembre de 1989 cayó el muro de Berlín, que separaba de la Alemania Comunista la parte de la ciudad que era apoyada por Estados Unidos, Inglaterra y Francia. Un año más tarde, el 3 de octubre de 1990, las dos Alemanias se unificaron en la República Federal. Finalmente la Unión Soviética llegó a su fin con un intento de Golpe de Estado en agosto de 1991, reconociéndose la independencia de las repúblicas y dando lugar a la Federación Rusa. La Guerra Fría había llegado a su fin.

Durante finales de la década de los 80 y durante la década siguiente, el mundo experimentó muchos cambios: revolución en medios de comunicación, un mundo globalizado, modificación de los hábitos sociales, etcétera. Uno de esos cambios fue la decadencia de la música rock.  Con la llegada de nuevas tecnologías, una nueva época de paz y nuevos géneros musicales, entre otros factores, la esencia del rock comenzó a perderse.

Cada etapa de la historia tiene su legado plasmado en el arte, y a su vez éste siempre ha influido para tener una percepción diferente de las cosas, criticando y creando conciencia sobre las situaciones del mundo a nuestro alrededor. En alguna época el arte se manifestó más profusamente a través de diferentes formas clásicas como  la pintura, la literatura y la arquitectura, pero a mi parecer, en el caso de la segunda mitad del siglo XX, la música rock jugó su momento de importancia histórica. Tal vez mucha gente pueda decir que “el rock ha muerto”, pero no es así. Pasando a través de las décadas, éste ha logrado trascender e inmortalizarse. Es cierto que ha perdido popularidad en la forma en que se conocía, pero podría volver a tomar fuerza en las siguientes décadas. Esto dependerá de las formas de expresión que elijan las generaciones que escriban la historia que está por venir.