Godard: el cineasta más joven cumple 86 años

Feliz Cumpleaños Godard

Por José M. Delgadillo.

Desde hace más de medio siglo hizo explotar lo cinematográfico y todavía lo hace con una envidiable vitalidad. Como fundador de la “Nouvelle Vague”, un movimiento que surgió a finales de los años 50, se opuso al cine comercial y rompió radicalmente con sus convenciones visuales y narrativas: Jean-Luc Godard siempre nadó contra corriente.

 A sus 86 años y a través de su lente, Godard continúa cuestionando las concepciones cómodas y estáticas de una cantidad de cine que a veces se adormece en la repetición de un espectáculo sin fondo. Cineasta que se reinventa, es complejo, prolijo, experimental, evolutivo, filosófico tanto a nivel discursivo como visual, utilizando de manera prodigiosa el sonido, la palabra y la pintura, afirmando que “no hay imágenes justas sino justo una imagen que debe estar compuesta veinticuatro veces por segundo”.

El mismo que alguna vez  declaró que “el cine no está hecho para contar historias, sino para pensar”, es congruente consigo mismo y hace justamente esto: imágenes, palabras, música que estimulan el pensamiento, sin ninguna historia definida.[1] El Godard cinéfilo-anarquista o el crítico de la sociedad de consumo. El cineasta  que propone mensajes que a menudo deben de ser decodificados (el tiempo y los planos son espacios a los que el espectador mismo debe darles sentido). El Godard que ha desafiado consistentemente nociones, convenciones y límites, que ha roto barreras para el cine, haciéndolo una expresión artística más rica y amplia.[2]

El historiador del cine que nos mostró en “Histoire(s) du Cinéma” que la vida puede ser contada por las propias imágenes y en la que se muestra, no una, sino múltiples historias de la vida de estas imágenes y de su tiempo.[3]

El cineasta que hace algo que casi nadie quiere hacer: respetar tanto al cine como al espectador, señalándonos la posibilidad de un entendimiento distinto del mundo. Por eso no crea ese mundo, no inventa un nuevo relato: nos abre el camino y nos exige la creación a nosotros.

Así es como Godard nos muestra su posición frente al cine, el arte, la literatura y la vida misma. Posición que desde sus inicios tomó: la de un joven renovador muy reflexivo del mundo en el que vive y que presiona al concepto de “arte” hacia los propios límites del término para empujarlo y, con ello, ampliarlo. Negándose a acatar la ideología dominante del cine narrativo, filma con la energía propia de los cambios de épocas.[4]

El eterno provocador sigue filmando con el mismo espíritu de su juventud.[5] Es decir: buscando romper con el lenguaje cinematográfico convencional. Así es como Jean LucGodard cumple 86 años mostrándose mucho pero mucho más joven de espíritu, de creatividad, más propositivo, rebelde, y mucho más consiente que muchos otros.

 

 

 

[1] Véase,  La Nouvelle Vague de Jean-LucGodard, Revista de cine encadenados, 29 de octubre de 2012.

[2] Véase, Pascal Bonitzer, Straub y Godard: los dos polos

del cine moderno http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/ojs_rum/files/journals/1/articles/10405/public/10405-15803-1-PB.pdf

[3] Véase, Histoire(s) du Cinéma” de Godard: El tiempo y la historia, Marisa Gòmez, logo http://interartive.org/2008/10/godard/

[4] Pensamiento GodardGodard se sitúa siempre ¿entre¿ o ¿contra¿ los sistemas formales impuestos, en un cruce de caminos, Gonzalo de Lucas, La vanguardia, consultado en http://www.lavanguardia.com/20101201/54078144913/pensamiento-godard.html

[5] Véase, Adiós al lenguaje, Columna Zero, noviembre 29, 2014.