El señor de los anillos de Ralph Bakshi: el mundo de Tolkien en dibujos animados

El señor de los anillos de Ralph Bakshi Ilustración

Por Alejandro Galván

Ya es diciembre y viene el final del año; por ello, hemos decidido hacer algo diferente en esta sección. En vez de presentarte tres diferentes recomendaciones, hoy sólo te presentaremos una: la adaptación de la trilogía de El señor de los anillos de Ralph Bakshi. Para agregarle un poco de condimentación a este artículo, también añadimos una comparación (en la cuestión de cómo presentan a sus personajes, la fotografía y el desenvolvimiento de la trama) entre la adaptación ya mencionada y la versión de Peter Jackson. Algo que se debe dejar en claro es que no creemos que haya una versión superior del libro de J. R. R. Tolkien, sino que ambas poseen cualidades que las hacen únicas. Esta comparación tiene el simple propósito de mostrar las diferencias de ambas películas para ver cómo les funcionaron esos puntos de divergencia a ellas.

The Lord of the Rings (1978) fue adaptada y dirigida por el animador estadounidesnse Ralph Bakshi. Él ha estado trabajando en la industria desde los 60 hasta el presente. Empezó su carrera como un subordinado en Paramount Pictures hasta que, por fin, en 1968 creó su propia productora llamada Bakshi Productions. Desde el principio su objetivo, así como su audiencia deseada, fueron claros: buscaba ofrecer entretenimiento para un público maduro en la animación. De hecho, su primera película animada, Fritz the Cat (1972), tuvo una clasificación X ―lo que equivale a una D en México― ya que es bastante explícita en el tratamiento de temas como el hedonismo.

Resulta curioso ver que después de realizar una película dirigida estrictamente a un público adulto, Bakshi decidiera adaptar el famoso libro de Tolkien para el cine. Si bien, no es, por ningún motivo, una serie exclusivamente para niños, El señor de los anillos tampoco tiene un tono satírico que sólo a un adulto le interesaría (como lo tuvieron algunas de sus primeras películas). De cualquier forma, Bakshi se aventuró en esta empresa para apelar a una audiencia más grande. El resultado fue muy confuso. La película recibió una respuesta mezclada por parte de la crítica y recaudó 30 millones de dólares en taquilla, lo que significó un éxito comercial. A pesar de esto, el estudio decidió no trabajar en una secuela y por ello, el filme atrapado en la memoria y en los círculos de cinéfilos de culto.

Por mucho tiempo, la animación de Bakshi fue la única versión que los fanáticos de Tolkien tuvieron que trataba los temas de la saga de El señor de los anillos. Mas, todo ello cambió en 1980 cuando Arthur Ranking y Jules Bass filmaron The Return of the King como un musical animado, el cual —como era de esperar— fue un verdadero fracaso. Por lo que por mucho tiempo solo hubo una versión decente de la saga de Tolkien. Claro, hasta la llegada de Peter Jackson.

En 2001 se estrenó la primera de la que sería la trilogía fantástica más famosa hasta ahora: The Fellowship of the Ring. Contaba con un presupuesto impresionante; Peter Jackson pudo desafiar las expectativas de muchos y ofrecernos una mirada única de un mundo sorprendente. Para muchos fue el primer acercamiento a la Tierra Media y hemos de aceptar que fue un increíble y maravilloso espectáculo. Si no hay una serie de fantasía en la literatura tan famosa como El señor de los anillos, entonces Peter Jackson hizo una adaptación digna y trajo a la atención del público en general a este género (tal como lo hizo Lucas con Star Wars). La trilogía original de Jackson, en su momento, revitalizó la popularidad de la saga de Tolkien. Y gracias a este triunfo del neozelandés, la película de Ralph Bakshi quedó opacada.

Como ya vimos, la primera adaptación de esta famosísima saga es, irónicamente, poco conocida. Pero no porque fuese mala o porque el equipo detrás de su producción fuera poco reconocido, simplemente las circunstancias que la rodearon dieron paso a ello. Lo que es más, en cuestiones narrativas, es argumentable que se desarrolla de manera más orgánica que las películas de Peter Jackson. Sin embargo, se repite, ambas tienen su propio estilo, por lo que un juicio para averiguar cuál es mejor sería algo burdo.

Lo que sí cabe es una breve comparación. Por ejemplo, la versión de Bakshi tiene personajes menos desarrollados. Esto se debe a que contaba con poco tiempo para hacerlo ―tan sólo 2 horas y 15 minutos―; mientras que Peter Jackson tuvo la fortuna de contar con 2 películas para hacerlo (la película de Bakshi termina donde acaba la segunda entrega de la trilogía de Jackson). La versión de 1978 tuvo que eliminar algunos personajes importantes por la misma razón. Algo que pesó mucho fue eliminar a Arwen y la   tenía con Aragorn. Así mismo, Merry y Pippin tienen personalidades indistinguibles, incluso en la manera en que son dibujados.

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El señor de los anillos de Ralph Bakshi Ilustración

Sin embargo, cuando tiene la oportunidad de crear personajes memorables lo hace de una manera excepcional. Aragorn es el ejemplo que viene directo a mi mente. En The Fellowship of the Ring y The Two Towers (2002) es interpretado por Vigo Mortensen, quien le da un aire de aventurero a este personaje. Intrépido y diligente: tal como lo sería un montaraz. Pero lo que queda de lado es su sentido moral de la justicia, la paciencia felina que uno esperaría de un rey; porque recordémoslo: Aragorn es el heredero de Isildur, y nos lo recuerda a lo largo de la película. En la versión de animada de The Lord of the Rings, no solo es creíble que Aragorn es un montaraz, también es convincente que él sea un noble. Esto, tal vez, porque en la versión animada es interpretado por el aclamado actor sir John Hurt (Elephant Man, 1980; 1984, 1984; Alien, 1979; Snowpiercer, 2014; Doctor Who, 2014), que le da ese aire de caballería. Por otro lado, Frodo, en la versión más reciente, es un personaje muy indefenso que está a merced de las decisiones de los demás, mientras que en la versión de 1978 alcanza a ser presentado como alguien que puede valerse por sí mismo.

En cuanto al aspecto tonal de las películas, cabe resaltar que la versión de 1978 tiene un estilo singular No sólo en comparación de las películas de Peter Jackson, sino también con respecto a todas las películas en general. A grandes rasgos, tiene un tinte un poco sombrío, pero sabe equilibrarlo con colores brillantes cuando lo amerita. Hace uso de colores primarios y en unidad (es decir, la pantalla se cubre completamente de ese color) por lo que permite la transmisión de un sentimiento a la vez. Un punto a resaltar es que el uso de la técnica de rotoscoping agrega un sentimiento de extrañeza; como si se entrara a un mundo nuevo y desconocido, en especial cuando Frodo usa el anillo y vemos a los nazgûl. En ambas versiones los nazgûl son bastante intimidantes, las diferencias entran en el estilo de ambos: Peter Jackson les da un aire gótico que recuerda al estilo utlizado por H. R. Giger; mientras que Ralph Bakshi utiliza un estilo más sobrio y simplista.

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El señor de los anillos de Ralph Bakshi Ilustración

En suma, el objetivo de estas comparaciones ha sido simplemente para mostrar los puntos en donde ambas versiones difieren. La construcción de ambas películas sirvió los propósitos que se dispusieron  los directores. Ralph Bakshi deseaba ampliar la audiencia de su compañía productora, por lo que su película estaba más concentrada en ofrecer entretenimiento familiar. Por otro lado, Peter Jakson buscaba crear una película de acción y aventura sobre estos libros, por lo que no debe de extrañar que sea una producción más estilizada y dinámica. Sin duda hay mucho que hablar sobre ambas películas, por ello con este artículo sólo se busca iniciar la discusión.

Han pasado muchos cambios a lo largo de este año. No sólo en The Fiction Review, también en esta sección de Charlas de Cine. Pero todos estos cambios han sido hechos pensando en nuestra audiencia, siempre con el objetivo de traer el mejor contenido. Esperamos que haya sido de tu agrado todo lo que hemos presentado a lo largo de este año y que nos sigas leyendo el siguiente. Sigue viendo películas, continúa leyendo acerca de lo que te gusta y no tengas pena de hablar con personas de los temas que aquí les presentamos. El punto de mis escritos, al menos, es abrir el dialogo y con que comentes sobre alguna de las películas que yo recomendé, aunque no estés de acuerdo conmigo, me doy por satisfecho.  alguna.  un feliz fin año y nuevo comienzo.