Paradigma de las distopías: “Nosotros” de Yevgueni Zamiatin

Por Cecilia Gámez Saldaña

Sin duda todos nos maravillamos al contemplar la originalidad de la novela 1984 de George Orwell. La forma en que expone lo irracional de los regímenes totalitarios y el desarrollo de una historia de rebeldía en contra de ese sistema. No es de sorprender que se convirtiera en una de las obras con mayor influencia social y política, que, junto con Rebelión en la Granja, son las obras con mayor crítica al totalitarismo que llevaron a Orwell a la inmortalidad literaria. No obstante, la premisa de 1984 no vino de la cabeza de Orwell, sino de un autor ruso que cayó en el olvido, Yevegueni Zamiatin y su novela Nosotros, publicada en 1921, es decir, casi 30 años antes que 1984.

Nosotros se desarrolla en una ciudad amurallada, donde se ha eliminado todo rasgo de individualidad a los hombres, a grado tal que en lugar de nombres tienen un número de serie; y para quitarles su privacidad, sus paredes son de cristal, para que todos puedan ver la vida de los demás en todo momento. Son gobernados por el Estado Único, que es un régimen totalitario y opresor, pero esto no representa un inconveniente para la mayoría de la población, ya que se les ha instruido que la libertad era una forma de vida primitiva que limitaba la capacidad de las personas.

Las personas tienen horarios de trabajo, descanso y de intimidad sexual específicos, y cualquier acto que parezca sospechoso es controlado por los Guardianes que ejercen una vigilancia constante. La máxima figura de autoridad es El Benefactor, que es tanto adorado como temido por la población.

El protagonista es D-503, un ingeniero que cree en el sistema y lleva una vida conforme a las pautas de conducta del gobierno totalitario. Él tiene una compañera sexual, O-90, que al igual que él, también vive conforme a lo que dicta el gobierno, y un amigo, S-4711, que trabaja como Guardián y se le encomienda vigilar a D-503.

La vida de estos personajes era monótona, hasta que D-503 comienza a notar que una mujer, I-330, lo sigue a donde quiera que vaya. Ella le muestra otra perspectiva sobre el totalitarismo que finalmente lo llevan a cometer actos de rebeldía. Su cambio de actitud se debe en parte por entender la ideología de I-330, y en parte por enamorarse de ella.

Con saber esto, podemos notar muchas similitudes entre Nosotros y 1984, como lo es El Benefactor con El Gran Hermano; los Guardianes con la Policía del Pensamiento; S-4711 con O’Bien; I-330 con Julia; y por supuesto D-503 con Wiston. Otra cuestión que hacen innegable la similitud entre las obras, es el destino del protagonista. Después de efectuar, cada uno a su modo, los actos de rebeldía que consideraban ahora la forma correcta de actuar, tanto Wiston como D-503 son sometidos a procedimientos que eliminan a nivel cerebral su capacidad de crear pensamiento independiente, y de esta forma, convertirlos en fieles seguidores de la ideología del Estado.

Zamiatin fue pionero en la idea de criticar de forma satírica a los regímenes totalitarios con la propuesta de una novela como Nosotros. Claro que podemos decir que, como primer texto, éste tenía muchos aspectos que no la hacían convertirse en la novela impecable como estaba destinada a ser. Orwell se dio cuenta de todos estos pequeños detalles y transformó a Nosotros en su propia versión que se convirtió en la novela cúspide de las distopias. En este sentido, podemos decir que Zamiatin hizo una especie de plantilla para las novelas distópicas.

Sin embargo, si podemos reconocer el 1984 la grandiosa idea que fue Nosotros, ¿por qué entonces ésta no tuvo el mismo éxito? En primer lugar, podemos decir que se requería de un alto nivel de cultura e interpretación para extrapolar las ideas de Nosotros a los regímenes totalitarios de la época, ya que, al desarrollarse en una ciudad aislada sin relación alguna con un lugar existente, cae en una ambigüedad que podría hacer creer que no es más que ficción. Por el otro lado, Londres es perfectamente reconocible por todos, y además le da mayor fuerza a la idea del rechazo del totalitarismo. En Nosotros, también se habla de la construcción de una nave, integral, cuyo objetivo será el de conquistar otros planetas, y D-503 es, precisamente, el ingeniero encargado de su realización. Este trabajo, así como el objetivo de la integral, están algo alejadas de la idea principal de rebeldía y opresión por parte del gobierno. Orwell relaciona todo y hace que la labor de Wiston sea la de reescribir documentos para que el registro histórico siempre favorezca al Gran Hermano, para señalar más el control del Partido. Asimismo, D-503 era un fiel seguidor de las doctrinas del Estado Único, y una característica de su personalidad, es que casi carecía de una. Mientras que Wiston rechaza de inicio a fin las ideologías del Partido, haciendo que sea fácil identificarse con él.