En compañía del misterio: entrevista a Jorge Alberto Gudiño Hernández

"Firmame aquí, fírmale allá"

Por Chessil Dohvehnain.

Jorge Alberto Gudiño Hernández es autor de varias novelas, pero entre ellas su saga de novela negra iniciada con la historia del detective Cipriano Zuzunaga en Tus dos muertos” (Alfaguara 2016, para leer una reseña de ésta obra da click aquí), es la que sin duda lo consolida como un autor de género marcando pauta en su generación.

Su propuesta narrativa es una de las más curiosas y novedosas dentro de las novelas mexicanas de su tipo, sin mencionar que actualmente es el único escritor mexicano dentro de la colección de novela negra de la poderosa editorial Alfaguara.

Durante el Tercer Festival Internacional de Novela Negra Huellas del Crimen, que se llevó a cabo en la capital de San Luis Potosí en septiembre de éste año, Jorge Alberto Gudiño Hernández participó como moderador de la charla magistral del invitado internacional y amigo suyo, John Connolly, además de impartir un taller abierto sobre la figura del narrador en la novela negra, al que algunos miembros de ésta revista pudimos asistir.

Este año se publicó la segunda parte de la saga de Cipriano Zuzunaga, Siete son tus razones”, también disponible en Alfaguara, y algunos medios ya han hecho público —así como el autor— que algunas casas productoras de cine se encuentran muy interesadas en adaptarla para la gran pantalla. Sin embargo, todavía habrá que esperar.

A continuación les presentamos una breve entrevista, queridos lectores oscuros, que Gudiño Hernández brindó a The Fiction Review:

The Fiction Review (TFR): Muchas gracias por tu tiempo, Jorge. Es un privilegio poder conversar contigo. Cuéntanos un poco de tu trayectoria. ¿Cómo decidiste ser escritor?

Jorge Alberto Gudiño Hernández (JAGH): Me parece que estamos acostumbrados a ubicar ciertas decisiones trascendentales de la vida como una suerte de epifanía, algo que sucede en un momento y nos trastoca. No es el caso en el caso de mi conversión a la escritura. Por el contrario, es algo más parecido a un proceso. Se pueden rastrear las semillas de mi inquietud literaria, incluso, en mi infancia. Así que la transición se fue dando poco a poco hasta que me descubrí dentro de esta forma de vida.

TFR: Háblanos sobre tu trabajo de novela negra. En el taller que impartiste en el Festival Internacional nos has dicho que se te ocurrió la idea (de Tus dos muertos”) en una buena tarde de verano. ¿Qué atractivo hay para ti en la novela negra y de misterio?

JAGH: De entrada, debo decir que me gustan las novelas negras y de misterio. Como lector que soy, a veces me dejo seducir por diferentes cosas dentro de una obra literaria. Sin embargo, lo que más disfruto es que me cuenten una historia (bien contada, por supuesto), y en ese sentido, la literatura negra es un campo fértil para encontrase con esas historias. Esto no significa, sin embargo, que prefiera este tipo de novelas a otras. Simplemente me la paso bien en compañía del misterio.

“Como lector que soy, a veces me dejo seducir por diferentes cosas dentro de una obra literaria. Sin embargo, lo que más disfruto es que me cuenten una historia (bien contada, por supuesto), y en ese sentido, la literatura negra es un campo fértil para encontrase con esas historias”

TFR: La novela negra tiene sus reglas. ¿No tuviste miedo de incursionar en el género con una propuesta que usa la voz en segunda persona en presente, la cual caracteriza a tu detective Cipriano Zuzunaga?

JAGH: Tuve miedo todo el tiempo. Lo sigo temiendo. No solo por las reglas tradicionales sino porque, hasta antes de Tus dos muertos”, mi escritura distaba mucho de los parámetros tradicionales de la novela policiaca. Más allá de eso, la utilización de ciertos recursos formales (el narrador en segunda persona, las frases cortas…), me funcionaron para darle una capa de barniz estilístico a la novela; algo que la relacionara conmigo. Eso, por supuesto, no quita el miedo.

TFR: ¿Cuál crees que pueda ser el papel de la novela negra en México? ¿Tiene una función más allá del entretenimiento?

JAGH: Todas las novelas, no solo las negras, tienen una función más allá del entretenimiento. El asunto es que éstas no necesariamente dependen de la intencionalidad de los autores. La idea de que la literatura cumple una función es válida para algunos pero no para el universo completo de lo literario. Habiendo aclarado lo anterior, considero que la novela negra en México cumple (en alguna medida y en algunos casos), con la necesidad de explicar las razones de determinados personajes. Es decir, resulta sencillo condenar la violencia, pero a veces, también es necesario entenderla. Y para esta comprensión podría aportar cosas el fenómeno literario. Insisto, empero, no es a fuerza. No es siempre.

“Es decir, resulta sencillo condenar la violencia, pero a veces, también es necesario entenderla”

TFR: Háblanos de tu personaje Cipriano Zuzunaga. ¿Qué te inspiró a crear un detective tan complejo? ¿Serían amigos si él fuera real?

JAGH: Me gustan los personajes complejos, ésos que no se pueden definir a partir de una simple línea. Eso implica que no están dentro de los terrenos del maniqueísmo y que no parten de estereotipos. Con Zuzunaga me interesaba mucho la ambigüedad moral que podía habitarlo; también que él mismo no supiera de lo que es capaz, para bien o para mal. Como con la mayoría de mis protagonistas, con Zuzunaga me pasa lo mismo: no me cae del todo bien. Y no, no querría ser su amigo.

“Como con la mayoría de mis protagonistas, con Zuzunaga me pasa lo mismo: no me cae del todo bien. Y no, no querría ser su amigo.”

TFR: Revélanos un poco de tu proceso creativo. ¿Cómo escribe Jorge Alberto Gudiño Hernández?

JAGH: Escribo a mano, con pluma fuente, en cuadernos rayados. Cuando estoy en medio de una novela, intento escribir a diario por las mañanas. Por las tardes transcribo. Esa primera versión en computadora implica que ya tiene una corrección encima. Me funciona bien pues me permite seguir dentro del tono. Lo de escribir a mano, por otra parte, y más allá del romanticismo, obedece a que escribo más lento que en un teclado. Eso me obliga a pensar mejor y me genera menos distracciones.

TFR: Finalmente, ¿algunos consejos para jóvenes escritores?

JAGH: Primero, que lean mucho. Acumular libros es como acumular millas de viaje. Segundo, que intenten leer bien. Esto no es un asunto de exámenes ni de academia sino de desentrañar el misterio que oculta la escritura: ¿cómo le hizo el autor?, ¿funciona, no funciona? Tercero: que escriban mucho con la conciencia de que podría no servir lo escrito: eso es lo de menos. Lo importante, como con cualquier oficio, es la práctica.