“Under Pressure” y la reapropiación de las imágenes: entre el mainstream y el arte


José M. Delgadillo.

La latente resurrección de las grandes bandas de rock es evidente, la industria explota la nostalgia de los fanáticos que siempre estuvieron ahí y que realmente disfrutan del regreso de sus iconos musicales. Mientras, otros aparecen de manera espontánea al enterarse de la muerte de uno de estos ídolos o al escuchar alguna noticia de resonancia mundial que tenga que ver con ellos, y así rápidamente se convierten en “grandes fanáticos”, que por lo regular después de una semana olvidarán todo sobre el tema pues ya no está de moda. El mejor ejemplo lo vimos hace un par de años con David Bowie.

En los últimos días acaban de aparecer estos últimos tipos de fanáticos, y no porque se anunciara la muerte de un héroe del rock, ni tampoco por algún rencuentro histórico, sino por la aparición de una película; obviamente me estoy refiriendo a la majestuosa banda Queen y su biopic  “Bohemian Rhapsody”,dirigida por… unos dicen que por Bryan Singer y otros por Dexter Fletcher,  pero qué más da quien la dirigió,  la película ha sido todo un éxito comercial y pues para eso se hizo, para vender.

“Mientras, otros aparecen de manera espontánea al enterarse de la muerte de uno de estos ídolos o al escuchar alguna noticia de resonancia mundial que tenga que ver con ellos, y así rápidamente se convierten en “grandes fanáticos”, que por lo regular después de una semana olvidarán todo sobre el tema pues ya no está de moda.”

Sobre esta película ya se ha dicho casi todo, a algunos les ha encantado, y a otros como a mí solo nos hizo extrañar aquella buena película biográfica sobre la banda The Doors, realizada por Oliver Stone en aquellos lejanos años noventa.

Así que, ¿qué importa una crítica más o una crítica menos?, realmente opto por no hacer otro texto del montón y preferiría enfocarme en algo que no tiene que ver con “Bohemian Rhapsody”, la película, pero sí con la banda liderada por Freddie Mercury. Y es que saliendo de ver este filme se me vinieron a la mente varias cosas —por ejemplo, el uso de la música solo porque sí, para tener felices a los espectadores, pero sin ningún objetivo narrativo real—. Pero bueno, entre todas esas canciones apareció una de mis favoritas, la siempre robada, digo “sampleada” Under pressure, por aquel “rapero blanco llamado Vanilla “one hit wonder”Ice,  que se tomó el genial ritmo tocado por el bajista John Deacon y lo utilizo para su canción Ice Ice baby.

Under pressure es una de las creaciones de Queen (y de Bowie) más famosas y reconocidas de todas y apareció en el álbum “Hot Space” del año de 1982, donde ya se escuchaban sus influencias de la música Disco. Aun así, tampoco es mi intención escribir sobre el mencionado disco ni sobre Under pressure, sino de su videoclip.

Desde la primera vez que lo vi me dejó impactado por el gran lenguaje narrativo que utiliza. En él no aparece ni Mercury, ni Bowie, ni ningún integrante de Queen. Al parecer estaban demasiado ocupados en una gira como para grabar un videoclip y por eso llamaron al prolifero director de videos David Mallet. Sí, ya sé que a muy pocos les suena este nombre, pero este director le puso imágenes a canciones de bandas como AC/DC, Iron Maiden, The Rolling Stones, PinkFloyd, Elton John, U2 y hasta Luis Miguel, sí en serio, Luis Miguel.

El clip es una especie de videoarte, found footage y cine experimental, que acompaña de manera sobresaliente la canción, en donde el director nos presenta imágenes de archivo que aparecen de manera directa, como si abriéramos los ojos en el instante que comienza la música. Nos presenta secuencias donde aparecen miles de personas caminando hacia un mismo lugar, multitudes que no piensan por sí mismas,sino que se dejan llevar por la gran masa de personas que caminan a su lado,imágenes que recuerdan también al inicio de la maravillosa “Tiempos modernos”, donde la masa se compara con un rebaño de borregos que son adsorbidos por la maquinaria de la modernidad.


“Sí, ya sé que a muy pocos les suena este nombre, pero este director le puso imágenes a canciones de bandas como AC/DC, Iron Maiden, The Rolling Stones, PinkFloyd, Elton John, U2 y hasta Luis Miguel, sí en serio, Luis Miguel.”

Estas imágenes se repiten mientras el riff marca su ritmo y aparecen rostros aterrorizados por lo que están viendo. Estos rostros están sacados de películas de terror de los años veinte como “Dr. Jekyll y Mr. Hyde”, dirigida por John S.Robertson. También aparece el aterrorizado rostro de Nosferatu, que observa desesperado en lo que se ha convertido la sociedad. O aquella mujer con el semblante desmejorado que brota en “El acorazado potemkin”de Sergei Einsenstein. Se siente la presión en las imágenes y en la música, y de pronto se escucha el primer “Pressure! pressing down on me/Under pressure/ That burns a building down”, y aparece una explosión de cohetes espaciales a punto de despegar, edificios que se derrumban y se vuelven a reconstruir.

Similitudes con aquel espectacular expresionismo alemán vuelven a aparecer junto a las secuencias de la gran depresión, que nos avisan que la sociedad sigue dentro de una olla exprés y que pronto puede estallar.

La yuxtaposición de las imágenes se sigue moviendo al ritmo de la música en la que después de un plano a negros,nos encontramos en la década de los setenta. Filmaciones de jóvenes reprimidos por la policía  que tiran vallas y queman coches, mientras los granaderos los golpean. Renace Nosferatu mientras la voz de Mercury afirma que nos estamos volviendo locos, pero se pregunta si podremos darnos otra oportunidad, porque el amor es una palabra tan pasada de moda. Mientras,en la pantalla vemos a miles de hombres, mujeres y niños bailar a través de las imágenes históricas de Woodstock, mezclándose con retratos a blanco y negro de parejas besándose al estilo del “Cinema paradiso”. Las secuencias del comienzo vuelven a aparecer y las explosiones van al reverso representando la esperanza que propone Queen al final de la canción.


Esa es para mí la verdadera esencia de Queen, la que no se expresa en Bohemian Rhapsody”, un retrato de originalidad y poder imaginativo.

Este trabajo fue clasificado por la Slant Magazine como el número 27 entre los 100 mejores videos musicales de todos los tiempos. El director hace un excelente trabajo tanto estético como narrativo y se reapropia de las imágenes dando muestra de su poder. Nos da una lección de montaje cinematográfico, entiende ritmos y espacios. Logra una experimentación formal que nutre el lenguaje audiovisual en donde se explora y expone la mentalidad dela olla a presión de una cultura dispuesta a librar la guerra contra las máquinas políticas, pero que al mismo tiempo ama y se divierte. Esa es para mí la verdadera esencia de Queen, la que no se expresa en “Bohemian Rhapsody”, un retrato de originalidad y poder imaginativo.