Hellboy: 25 años de dulce satanismo, horror y magia

Por Chessil Dohvehnain

Conocí a Hellboy cuando tenía 11 años. En aquellos días, por allá del 2003, me consideraba amante de los comics, y gran fan de Marvel. Sin embargo, al encontrarme por azar con las viñetas de Mike Mignola, su creador, el asombro estético fue tal que no pude estar más de acuerdo con Alan Moore cuando escribió en 1997 que Hellboy es una “poción fuerte y efervescente (que) destila lo mejor del mundo del cómic en un oscuro y embriagador vino carmesí”.

Un día como hoy hace 25 años hizo su aparición el detective de la Agencia de Defensa e Investigación Paranormal (B.P.R.D., por sus siglas en inglés) conocido entre sus amigos como “Rojo”, y a quien el mundo del comic y cultura geek celebran este 23 de abril. Y no es para menos, puesto que nos encontramos a un mes de que circule en tiendas el último número de las aventuras del niño infernal.

Con un cuarto de siglo de edad, la cantidad de artistas que se han sumado a la causa de defensa contra lo sobrenatural en compañía de Hellboy, ha sido admirable. Desde el talento de la pluma de John Byrne (aclamado por dibujar X Men durante la era dorada de Chris Claremont), hasta la presencia de Duncan Fegredo (Enigma 1993, Vértigo Comics), Dave Stewart (múltiple ganador del prestigioso premio Eisner) y el aclamado John Arcudi (A god somewhere 2010), la inversión de talento se ha visto reflejado en la cantidad de los premios óscares del mundo del comic que Hellboy ha ganado a lo largo de su vida.

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Después de que el infierno se desató en la tierra, Hellboy y la Agencia de Investigación y Defensa Paranormal tratarán de ponerle fin al apocalípsis. Propiedad de Dark Horse Comics.

 

¿Pero qué lo ha hecho tan especial? En simples líneas es la historia de un demonio traído al mundo por un Rasputín adorador de una entidad lovecraftiana. El demonio, engendrado por el romance entre una descendiente directa del Rey Arturo llamada Sara Hughes, y el señor infernal Azzel, es posteriormente adoptado por un norteamericano erudito quien le inculca valores que harán que Hellboy entre un clásico conflicto identitario, mientras combate monstruosas amenazas que se la pasan jodiendo con que nunca podrá escapar de su futuro satánico: ser la Mano Derecha del Destino que libere al Gran Dragón que traerá el fin de la era del hombre.

No es una historia que en sus premisas sea estrictamente original. Ya la Biblia nos hablaba del anticristo, así como otras mitologías apocalípticas que hay alrededor del mundo. Pero es quizá la nutrición que Mignola ha tenido de su pasión por la cosmovisión e historia de diversas culturas, lo que le ha dado el toque acertado a su obra junto a su sin duda original estética de trazos y sombras de negro espeso que, en palabras de Alan Moore, “crujen con el regocijo y entusiasmo de un artista casi ebrio con el puro gusto…de traer a la vida estas maravillosas situaciones titánicas”.

Deudor de Poe y Lovecraft en sobremanera, Mignola encontró una forma fresca y eficaz de contar historias viejas valiéndose de una combinación de claroscuros y colores imponente, así como de un rico collage de iconografía religiosa y profana con mitologías nativo americanas, orientales y modernas para entregar aventuras sorprendentes que según el legendario autor del grimorio De Vermis Mysteriis en 1981 y ganador de los premios Hugo y Bram Stoker, Robert Bloch, convierten a Hellboy en una “lectura deliciosa”.

Como ejemplo de ello están algunas de sus mejores historias o arcos argumentales como el emocionante Hellboy in Mexico, donde el detective de lo paranormal entabla una relación de amistad con tres hermanos luchadores, los cuales enfrentan junto a nuestro héroe el origen de una plaga que asola pueblos indígenas del sur del país, comandada por el dios prehispánico Camazotz.

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La deuda lovecraftiana de Mike Mignola se palpa en las páginas de más de 25 años de trabajo y duro esfuerzo. Propiedad de Dark Horse Comics.

 

En otro lugar tenemos el arco de El Gusano Conquistador que rinde homenaje directo a la herencia conceptual que Migola tiene con la cosmovisión de Lovecraft. También están los arcos de La Tormenta y La Furia, en los cuales Hellboy ha de hacer frente a su destino como heredero del Rey Arturo para desafiar al ejército sobrenatural de Nimue (la Dama del Lago en los romances artúricos), quien está dispuesta a ser el último avatar del Ogdru Jahad, el Gran Dragón, que traerá el fin de la humanidad.

In Hell es sin duda otra serie fascinante en la cual Mignola nos sumerge en la mitología dantesca de su visión infernal, mientras acompañamos a Hellboy en su renegada tarea por enfrentar a Satán para dejar vacío el trono del Pandemonium, la capital demoniaca del abismo.

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El collage mitológico de Mignola, sumado al talento de artistas como Fegredo, Arcudi, Byrne o Stewart han creado algo que ha impresionado incluso al mismo Alan Moore. Propiedad de Dark Horse Comics.

 

Aunque sin temor a equivocarme, el actual arco final de la serie, conocido como The Devil You Know, es quizá el más oscuro, desesperanzador y emocionante de todos a causa de la culminante trama que trae a un viejo y mortal adversario de regreso, y que cierra un tormentoso ciclo de horrores que no ha traído más que desgracia a la raza humana. Esto en decenas de números repletos de páginas de cautivantes aventuras donde casi se respira la pasión de un padre que acompaña con orgullo al hijo en su graduación.

Y es que tal y como Mignola ha declarado en diversas entrevistas, no ha sido fácil para él traer a conclusión el trabajo de 25 años de esfuerzo e imaginación, que ha desbordado en un reconocimiento característico de los artistas independientes con talento a quienes, por azares del destino y mucha suerte, se les brinda una oportunidad bien aprovechada que con claridad ha dejado su marca más allá de la cultura pop en la que se etiquetaba al comic durante la década de 1990.

Así, con la culminación el próximo 17 de abril en la publicación del número 15 de la serie B.P.R.D., la Mano Derecha del Destino se enfrenta a las consecuencias de la última batalla de una gran guerra que abrió las puertas del infierno en la tierra, obligando a Hellboy junto a sus aliados a ponerle un improbable fin al apocalipsis. Y con una nueva adaptación cinematográfica en ciernes, no podemos más que decir: ¡Felicidades, Hellboy!