A “Vuelta” y vueltas con la fantasía rarita: una exquisita selección

Por José Manuel Alvarado Zaragoza

De mi muy gozosa adolescencia guardo el recuerdo de las cuatro obras con las que considero se inaugura mi ruta como lector empedernido, amén de las maravillosas lecturas de mi infancia. Cuatro textos en los que ya se dejaban entrever los temas que me han cautivado una y otra vez en más de veinte años de abrevar entre los estantes de las bibliotecas: la inagotable mitología griega en una versión novelada de La Odisea editada por Salvat; la fascinación por el encuentro de mundos y sociedades misteriosas con Las minas del rey Salomón de H. Rider Haggard; el viaje a las antípodas que dislocan el sólido andamiaje de la realidad social, ontológica, natural, o moral (lo queer, para decirlo en un término de uso común en mi presente) a través de Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift; y desde luego, la auténtica especulación científica de Verne con su Viaje al centro de la Tierra.

Jamás olvidaré pasajes emblemáticos de cada una de ellas: un episodio en el que una dominatrix de las artes oscuras convierte a unos náufragos en cerdos para ofrecer un banquete; la ardorosa sed del desierto saciada en un pozo de aguas infectas a mitad de la nada, donde tres hombres parecen rozar más de una vez lo homosocial aprovechando la singularidad de su proeza; el uso equívoco de la orina para mitigar un incendio que termina en calumnia y ofensa de la moral; o la muy peculiar forma de salir de las entrañas del subsuelo (imagen fálica de por medio) aprovechando los espasmos de un volcán en plena erupción; por mencionar solo algunos botones que dan muestra de la impresión tan honda que dejaban en una mente ‘entusiasta y febril’ como la mía, aquellos libros que descubrí en mi primer club de lectura, efectuado en la biblioteca escolar de la secundaria en la comunidad rural en la que me crié.

Es por eso que cuando los editores de The Fiction Review me invitan a colaborar en  solicitando abordando temas de ciencia ficción, horror y fantasía, inmediatamente recurro al recuerdo de páginas tan prístinas en las que con mayor o menor grado el elemento fantástico está presente. Aunque siendo objetivos, cada una de ellas pertenece a subgéneros bien específicos (la novelización de un poema épico de tema mítico, las novela de aventuras, o bien, la sátira en forma de novela de tesis).

De esta forma, mi inventiva fue motivada, y como soy un hombrx trastocado constantemente por experiencias estéticas, quiero compartir con ustedes una que viví en el 2016, cuando de nueva cuenta, una biblioteca pública me permitió acceder a la colección casi completa de una publicación que con su impronta engrosó de manera formidable la tradición de las revistas literarias en México. Me refiero a la revista Vuelta, fundada y dirigida por Octavio Paz a finales del siglo pasado, y con la cual pretendo probar que he vuelto siempre fiel a temas y anécdotas (de lo fantástico y de las interpretaciones queer) en que me formé.

Les cuento. En el año 2014 inicié la confección de una guía de lectura del acervo de la Biblioteca Central del Estado de San Luis Potosí (BCE), México, que dos años después me permitió llegar a la sección de literatura, para toparme con los volúmenes de Vuelta. A partir de ahí me sumergí en un mundo vigoroso de autorxs clave que número a número me dejaban pasmado, como si cada que tenía que dejar las instalaciones para ir a casa, ese mundo pudiera desaparecer y dejar de atizar la llama de una curiosidad que sólo entre sus folios podía colmar. Encontraba artículos, reseñas, cuentos, crónicas y cartas que me parecían tan vigentes, tan cercanos a mis gustos y aficiones literarias. Siendo así, quiero compartir algunos de estos hallazgos que pueden servir como invitación a la lectura de unos tomos polvorientos olvidados en los libreros de nuestras bien surtidas bibliotecas públicas.

Debo contextualizar diciendo que la revista Vuelta fue un esfuerzo editorial dirigido por Octavio Paz después de su experiencia con la revista Plural. Todo un trabajo de crítica, divulgación y creación literaria, artística, política y cultural. Es por ello que la posibilidad de tener un compilado de los números que van del año 1976 a 1994 (1996) en los acervos de las bibliotecas públicas resulta en un verdadero privilegio y placer al para consultar. Cabe decir que en la Biblioteca Pública Municipal Nereo Rodríguez Barragán pueden consultarse dos tomos más que en el acervo de la BCE no se encuentran.

Para efectos prácticos, las entradas de cada uno de los volúmenes serán citadas en su referencia bibliográfica sólo por el volumen, el número y la página, en la secuencia natural de los mismos, ya que la signatura topográfica que la biblioteca asigna es la misma para todos (805 / V83). A su vez, los contenidos han sido ordenados alfabéticamente según los apellidos de sus autorxs.

Bienvenidos a Nueva Sodoma

BRADU, FABIENNE: “Amirbar de Álvaro Mutis”: reseña literaria de esta novela, publicada por Editorial Norma en 1990, en la que se menciona una leyenda relacionada con el folclore de algunos pueblos mineros: la idea de que existe una mina abandonada en perpetua combustión a modo de nueva Sodoma e Infierno para los pecadores contra natura; siendo que esta fábula, según la reseñista, también la hallaremos en una obra de Zola: Germinal. (XV, 175, 36).

Los que vinieron a ver la venuda y la venida

CAPETILLO, MANUEL: “Viaje hacia el diluvio de sal”: fragmento del libro Plaza de Santo Domingo. 4: Crescendo continuo, que recuerda un tanto el estilo de la novela El mundo alucinante, del cubano Reinaldo Arenas, ya que estamos ante una narración que simula el estilo de una crónica antigua en la que suceden situaciones surrealistas llenas de sensualidad, como en este caso: la llegada de miles de personas a lo largo de los años para ser testigos de la magnífica eyaculación de un apuesto caballero recién llegado a México, posterior a la descripción de escenas sumamente homoeróticas. (XI, 124, 39).

La Kennedy y la Monroe: más que amigas, comadres

KOLAKOWSKI, LESZEK: “La leyenda del emperador Kennedy”: un cuento muy divertido que con disfraz de ciencia ficción nos muestra una sátira punzante acerca de las tres grandes teorías sociales del siglo XX: el estructuralismo, el psicoanálisis y el marxismo. La trama gira en torno a una reunión de eruditos en un futuro lejano que se han congregado para dilucidar el mito de un personaje conocido en otros tiempos como el Presidente Kennedy, destacándose las proposiciones de tres estudiosos, uno correspondiente a cada teoría. De esta forma, en la parodia que se hace de los postulados básicos de las corrientes, tendríamos un Kennedy andrógino según la versión de Levi-Strauss; un Kennedy que lucha contra hombres castrados y que a su vez es emasculado, según la interpretación de Sigmund Fraud; o un Kennedy paladín de la clase trabajadora según la corriente de Calamarx. La traducción es de Miguel Martínez Lage (XII, 136, 24).

Es viernes y Viernes lo sabe

MATAMORO, BLAS: “Carta de Madrid. Viajeros en su isla”: Matamoro dedica su crónica a tres asuntos que acaecían en el panorama cultural español en ese momento: una cinta reconstruida de Buñuel, una ópera con motivo del quinto centenario de la hazaña de Colón y los homenajes madrileños a la figura del erudito mexicano Alfonso Reyes. Cuando habla del primer asunto menciona el texto Vendrediou les Limbes du Pacifique, de Michel Tournier, en el que al parecer su tema es una parodia homoerótica de la historia de Robinson Crusoe. (XIII, 157, 39).

¡Mamacita!

MORENO VILLARREAL, JAIME: “Serpientes copulando”: con este cuento el autor recrea el mito de Tiresias, desde una perspectiva psicológica muy interesante. Se trata de cómo el anciano adivino rememora su trasformación en mujer, cuando vivía al lado de su madre siendo un pastor. El texto, que es erótico y muy fino, también es una reflexión sobre el simbolismo del andrógino, además de plantear un posible vínculo incestuoso-filial entre Tiresias y su madre. (XVIII, 210, 45).

De ángeles desbielados

OCAMPO, SILVINA: “Sueña con su muerte una prostituta. Dream of death of a harlot”: en este poema de la escritora argentina, originalmente confeccionado en inglés, encontraremos algunos detalles para ser leídos con ojos queer. En primer lugar, la autora se traviste al tomar un seudónimo masculino, el de George Selwyn. Ya en el contenido, la voz poética de la prostituta declara su rencor contra unos probables ángeles hermafroditas que le recriminaban por su oficio y que resultan ser ‘diablos disfrazados’. Finalmente la protagonista se compara con la figura mítica de Narciso, en una especie de apología del amor propio ante el desamor hallado en su vida. (VIII, 95, 22). Pero también tenemos “El automóvil”: un cuento fantástico en el que un narrador varón nos va contando la metamorfosis de su reciente esposa en un automóvil. Se puede interpretar que el tema simbólico del cuento es la liberación de una mujer del sistema machista dominante. (X, 118, 13).

La venganza de los gansos zarandeados

RUY SÁNCHEZ, ALBERTO: “Los demonios de la lengua”: un texto narrativo en el que encontraremos varios indicios de lo que podríamos llamar ‘homoerotismo por condición homosocial’. Se trata de la historia de un monje y predicador jesuita que cree haber sido poseído por un demonio. Entre los varios elementos que hallaremos se encuentran: la primera masturbación del monje cuando cree que se le ha aparecido un ángel; la idea que sostiene de ser esposo de Cristo y comparar su cuerpo con el de una niña; la efigie del Baphomet andrógino que tenía un monje anciano en su celda; la insinuación del monje anciano de ayudarlo en su actividad erótica; la revelación de que la aparición del ángel, en realidad se trataba de la cópula de dos gansos adiestrados para satisfacer eróticamente tanto a hombres como a mujeres; y, finalmente, la certidumbre de que en realidad fue poseído por un demonio y dicho proceso se dio a través de una penetración anal. (VII, 82, 22)

¡A chupar que el mundo se va a acabar!

SARDUY, SEVERO: “Vampiros reflejados en un espejo convexo (y moraleja final)”: Un cuento con el cual me identifiqué sobremanera y que versa sobre la historia de dos lectores. Uno de ellos es un sudamericano radicado en París, aficionado al tema de los vampiros, que se relaciona con un hombre enigmático y que resulta ser un ‘vampiro bibliófilo’. La historia está salpicada de simbolismos de la cultura homosexual, como la reflexión que hace el protagonista acerca del carácter homoerótico del acto de succionar la sangre, o bien, la imagen que observan en un café, en la que aparece la pareja arquetípica de Rimbaud y Verlaine. El clímax y el desenlace del texto proponen una lectura definitivamente erótica y sexual. (IX, 104, 20).

El porrazo del chulazo

SAVINIO, ALBERTO: “Ícaro”: un breve texto narrativo fantástico en el que se describe la presencia de un personaje varón mítico de suma belleza. (X, 111, 30).

Un, dos, tres: amigas y rivales

SOUZA, ANTONIO: “Santa Garrafona de Alejandría 327-362 d.C.”: un cuento digno de Las mil y una noches. Se trata de una ficticia hagiografía centrada en un personaje que tiene ecos de varias mujeres transgresoras en la historia como Hipatia y Juana de Arco, en la que además se mezclan tiempos y escenarios muy disímbolos, con una alusión a varias mitologías del mundo. Como dato relevante aparece el personaje de San Sebastián, Mártir, a modo de confidente de la princesa y santa, haciendo mención de las ‘inclinaciones’ del santo en repetidas ocasiones, a la vez que se le describe como un hombre narcisista asediado por hombres ricos, pajes y extranjeros. (II, 13, 18).

Un Pigmalión domado y en cueros

VILLORO, JUAN: “La estatua descubierta”: un cuento erótico fantástico para narrarnos la historia de una pareja heterosexual compuesta por un escultor mediocre y una sensual mujer, que tiene la afición de causar heridas con cuchillos a sus amantes. Algo que poco a poco lleva al narrador a un estado de paranoia, pues se da cuenta de que él no es más que otro eslabón de una cadena de hombres torturados a la que finalmente se somete con pasivo deleite. (XVI, 189, 36).

Solo me resta decir, que una vez probado el punto, seguiré insistiendo en tomar cualquier tema como pretexto para hacer una apremiante invitación a visitar, conocer y leer los acervos de las bibliotecas públicas de nuestra ciudad. Así que: ¡A leer mis fantásticos maricones!

 

*La imagen destacada de este texto corresponde a un acercamiento al índice del número 1 de la revista Vuelta, publicada en 1976.

**José Manuel Alvarado Zaragoza se describe a sí mismo como “queer amante de la lectura”. Es historiador, promotor cultural en el Instituto Potosino de Bellas Artes del estado San Luis Potosí, México, así como tallerista. Puedes seguirlo en Facebook, donde podrás encontrarlo como José Manuel Alvarado.