Algernon Blackwood: El maestro olvidado.

“And it was in that moment of distress and confusion that the whip of terror laid its most nicely calculated lash about his heart.”

-Algernon Blackwood, The Wendigo

Por Santiago Rubín de Celis

Entre los miedos más prevalentes de la humanidad se encuentra el miedo a lo desconocido, a lo extraño, a aquello que no encaja con la realidad que aceptamos comúnmente. H.P. Lovecraft estaba obsesionado con este miedo, escribía sobre horrores antiguos que siempre habían permanecido escondidos, ajenos completamente a la humanidad, horrores que venían del espacio y de dimensiones ocultas. La influencia de Lovecraft y sus escritos es tanta que el término “horror lovecraftiano” describe ese miedo a lo desconocido, a lo alienígena.

“Blackwood, sin embargo, no correspondía la admiración de Lovecraft, de cuyos trabajos sentía que faltaba el ‘terror espiritual’ que él consideraba vital para sus historias.”

Lovecraft no fue el primero en escribir sobre esto, por supuesto, muchos lo precedieron e influyeron, entre ellos Lord Dunsany y Algernon Blackwood, quien escribió su historia favorita ‘The Willows’ y a quien consideraba un maestro del horror moderno. Blackwood, sin embargo, no correspondía la admiración de Lovecraft, de cuyos trabajos sentía que faltaba el ‘terror espiritual’ que él consideraba vital para sus historias.

Blackwood, nacido en Londres en 1869, ejerció diversos oficios en su juventud, entre los cuales se encontraban ser bartender, modelo, periodista para el New York Times y maestro de violín. Vivió un tiempo en Canadá y después en Nueva York, regresó a Inglaterra en la treintena, donde comenzó a escribir sus historias supernaturales, obteniendo gran éxito y eventualmente su propio programa de radio por parte de la BBC.

Blackwood amaba la naturaleza, y entre sus hobbies se encontraban acampar, el canotaje y la exploración, esta afinidad se ve reflejada en sus textos, los cuales casi invariablemente tratan en algún punto con la naturaleza, y los peligros ocultos que pueden existir en ella.

Hay dos obras particularmente representativas de Blackwood, ‘The Wendigo’, en la cual describe una antigua criatura que vive en lo profundo de los bosques canadienses, una criatura temida por los nativos de la zona que induce la locura en aquellos que pueden verla, u olerla. Esta historia logró popularizar el concepto del Wendigo—el cual proviene de la mitología de las  tribus algonquinas del noreste de Estados Unidos y Canadá, donde se considera un espíritu maligno y canibalístico— en la literatura occidental, y desde entonces podemos encontrar al Wendigo entre los ‘monstruos’ de clima frío estereotípicos utilizados en comics, videojuegos y películas.

En ‘The Willows’ (Los Sauces), dos hombres jóvenes que tienen como hobby viajar por los ríos de Europa en canoa, se encuentran varados en medio de un pantano en Hungría, donde descubren que no están solos y que hay lugares donde el velo entre dimensiones es muy ligero, y es posible que otras cosas levanten ese velo y se asomen a nuestro mundo. ‘The Willows’ hace un excelente trabajo transmitiendo las sensaciones de sus personajes, desde la ligera sensación de que algo no está bien, pasando por la racionalización, la negación y eventualmente la aceptación del terror que sutilmente los ha invadido.

Aunque quizá su popularidad actualmente se vea eclipsada por la de Lovecraft, es difícil leer a Blackwood sin reconocer claramente la forma en que influyó en él. De prosa mucho más limpia que Lovecraft, Blackwood no peca del extremo uso de adjetivos para describir los aspectos atemorizantes de sus historias, y por lo mismo su ritmo es mucho más fluido, más orgánico. A la vez, Blackwood es más optimista en relación al universo, sí, estamos rodeados de lo desconocido y del peligro, de cosas antiguas que no deberíamos despertar, pero aún así hay belleza en el mundo, y la humanidad puede consolarse en ello.

El ‘terror espiritual’ al que se refiere Blackwood es palpable en sus personajes, quienes, a diferencia de los de Lovecraft, tienden a resistir un poco más antes de sucumbir al miedo, si es que sucumben, y para esto se aferran a su espiritualidad o al equivalente de la misma. En ‘The Wendigo’ el protagonista principal, quien más contacto tiene con la criatura, es un estudiante de teología, y a pesar de que no menciona explícitamente su fe, sus compañeros reconocen su fortitud mental, ya que en ningún momento sucumbe totalmente a la locura. Su tío, un renombrado psiquiatra, intenta escudar su mente detrás de la lógica y la razón, intentado explicar los eventos que suceden cómo alucinaciones o fenómenos psicológicos, pero hay cosas que ni siquiera él puede explicar satisfactoriamente y debe terminar aceptando que quizá hay cosas más allá del entendimiento humano.

“…cuando su compañero señala la imposibilidad de las situaciones no puede evitar mostrase irritado, consciente de que se aferra a su versión por que la alternativa es demasiado terrible.”

En ‘The Willows’, el protagonista se niega a creer las cosas que suceden a su alrededor e intenta encontrar explicaciones racionales para ellas—Para él, su remo no desaparece ni su canoa amanece rota misteriosamente, el viento se lo lleva por la noche y debió dañarse cuando llegaron a la isleta sin que se dieran cuenta, tampoco es que los árboles comiencen a cambiar de lugar y a acercarse, simplemente está recordando mal las cosas— pero cuando su compañero señala la imposibilidad de las situaciones no puede evitar mostrase irritado, consciente de que se aferra a su versión por que la alternativa es demasiado terrible. Su compañero, quien es descrito como alguien mucho más estoico, es el primero en reconocer el peligro de la situación, sugiriendo que lo más sensato es no pensar siquiera en los eventos que suceden, ya que ni sus propios pensamientos son seguros.

Blackwood es indudablemente uno de los grandes escritores de terror anglosajones, y cualquier aficionado del género debería conocerlo, por desgracia sus obras son raramente traducidas al español (Editorial Siruela y Valdemar son quienes ocasionalmente lo publican), por lo que es mucho más sencillo leerlo en inglés si les es posible.

Para aquellos que deseen explorar el horror lovecraftiano que precede al mismo H.P. Lovecraft, las obras de Blackwood pueden leerse gratuitamente en línea en el sitio del Proyecto Gutenberg en inglés (http://www.gutenberg.org/).