Entre las grandes autoras que han surgido en México, varias cultivaron con maestría el género del cuento, especialmente durante la llamada generación de medio siglo. Amparo Dávila, Inés Arredondo, Guadalupe Dueñas y Elena Garro son algunas escritoras cuyos cuentos hoy en día siguen siendo referente y, aunque algunas de ellas son menos leídas que otras, actualmente han sido redescubiertas por lectores e intelectuales más jóvenes, lo que las ha llevado a ocupar poco a poco el lugar que les corresponde.

“Irlandeses detrás de un gato” es un texto notable en la brillante cuentística de Walsh, un narrador capaz de pasar de las prosas cerebrales y policíacas en la estela borgiana a las que manaron del realismo social, la crónica negra y su periodismo político. En lo personal, su ritmo in crescendo, su poética violenta y la explosión de sus personajes me convencen más que La ciudad y los perros. Quizás porque esa oscura soledad de la niñez es un sentimiento que nos abruma sin las armas del confort racional de la adultez; quizá porque el abandono es un temor que no desaparece con los años; quizá porque nunca pertenecí a una familia de la alta jerarquía castrense.